Descuentos: ¿cuándo sí y cuándo no?
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Tu firma de moda puede ofrecer diferentes estrategias para aumentar fidelidad de marca, liberar mercancía y más.
Las empresas de moda encuentran en las dos temporadas del año, Primavera/Verano y Otoño/Invierno, diferentes retos, así como oportunidades.
Por un lado, la posibilidad de ofrecer productos en sintonía con las tendencias, prendas que permiten renovar los aparadores y por supuesto, el guardarropa de los consumidores.
Y por otro, los objetivos comerciales que deben alcanzarse cada determinado tiempo. En ese contexto, las estrategias de comercialización y marketing juegan un papel importante. Por ello, hoy colocamos la lupa a uno de los tópicos que tiene relación con todo lo anterior: los descuentos.
¿Qué son? Una rebaja en el precio de venta. La pregunta más importante para entenderlos es, precisamente, cuándo sí y cuándo no aplicarlos.
Entre los motivos para sí darles luz verde se encuentran:
Atraer clientes y aumentar el ticket de venta
En ocasiones, el cliente no sólo encuentra satisfacción en la compra al cubrir na necesidad específica. También cuando recibe una recompensa. El hecho de que una prenda o accesorio tenga un precio menor, puede significar un motivo de compra poderoso para el usuario.
El valor percibido, por otro lado, puede aumentar cuando el cliente conoce que el producto originalmente tiene un precio. El descuento hace que el usuario sepa que está adquiriendo más de lo que en realidad debe pagar.
Liberar inventario
Es común en temporada de rebajas a mediados y principios de año. Si la empresa cuenta con un stock que está ocasionando pérdida de espacio en su boutique, bodega o atelier, o bien, si la inversión de cierta producción está detenida, los descuentos permitirán agilizar su venta y recuperar de una manera más rápida cualquier cantidad que se haya estancado.
Mientras que algunas de las razones para no recurrir a ellos destacan:
Segmento de lujo
Si la firma desea vender productos de alta gama y mantenerse en el espectro del lujo, difícilmente los descuentos serán una constante. ¿La razón? Mantener el estatus y la exclusividad a través de productos que no es tan sencillo obtener, ya sea por su precio o bien, por las ediciones limitadas que le caracterizan.
Percepción errónea
Cuando se abusa de los descuentos, el cliente y público en general puede acostumbrarse a comprar sólo en temporada de rebajas. Por ello, la rentabilidad a largo plazo podría verse afectada, así como el posicionamiento de la firma.
…
Conclusión: si bien no hay reglas absolutas, te invitamos a reflexionar sobre los intereses de tus compradores, su comportamiento, el valor que obtienen a través de tu marca y lo que esperan de ella. Todo ello te llevará a entender (y aplicar) los descuentos de una mejor manera.