Apropiación cultural: debate constante

Apropiación cultural: debate constante

Un tópico serio dentro de la industria de la moda, con eco normativo, creativo y económico.

Dentro del universo de la moda existen temas que pueden resultar complejos, tanto en procesos inspirativos como en consecuencias legales. Uno de ellos es la apropiación cultural.

¿Qué es y por qué debemos conocer este concepto?

 Bien, podríamos partir de una definición como adoptar usos, costumbres o símbolos de una cultura que no es la propia. Regularmente, el concepto toma fuerza e impacto cuando miembros de un contexto considerado privilegiado o dominante, hace uso indebido de dichos elementos pertenecientes a una cultura en un contexto menos favorecedor desde una perspectiva económica, social e incluso histórica.

En el día a día del sector moda, a nivel internacional, se han presentado casos relacionados al concepto apropiación cultural en todos los niveles. Incluyendo por supuesto, la participación de firmas de lujo e incluso, diseñadores independientes.

Lo anterior ha cobrado fuerza mediática e incluso impacto en las redes sociales a través de la viralización de contenidos. Y es que en pleno 2026, podemos afirmar que en las últimas dos décadas la globalización ha prendido la llama a un debate serio: ¿es la apropiación cultural parte de una inspiración o una acción negativa perfectamente planeada?

Quizá no hay una verdad absoluta, puesto que, al estar conectados con el mundo a través de un dispositivo móvil, tener acceso a miles de imágenes en las plataformas digitales y conocer lugares inimaginables gracias a la tecnología, los creativos de la moda pueden propiciar sus ideas e iniciar un proceso creativo gracias a las interminables referencias. Lo anterior es cierto, pero también resulta justo decir que -gracias a la información y la rapidez con la que accedemos a ella hoy en día- también se puede conocer el origen de aquello que ha despertado cualquier concepto creativo.

En medio de ese debate, la invitación es muy clara: brindar el crédito correspondiente y por supuesto, buscar la manera de colaborar desde una forma justa, formal y equitativa con aquellas culturas o grupos, buscando entendimiento, consentimiento y aprobación. Sobre todo, si finalmente el objetivo del proyecto dentro de la moda tendrá un fin comercial.

En México, por ejemplo, fue en 2025 cuando una reconocida marca de moda deportiva de carácter internacional, se vio en medio de un debate que llevó a nuestras autoridades a acentuar la Reforma Constitucional al Artículo 2°, reconociendo el derecho de los pueblos indígenas y comunidades a preservar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, material e inmaterial, que comprende todos los elementos que constituyen su cultura e identidad y en ese mismo sentido, reconocer la propiedad intelectual colectiva sobre dicho patrimonio.

Sí, una gran oportunidad para darle paso a la colaboración justa y el fortalecimiento de toda una cadena de valor. 

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