Panel 12 Incubando negocios de moda

Con esta nueva herramienta se pretende crear una vinculación diseñada para acelerar el crecimiento y el éxito de proyectos de la industria de la moda.

Hoy en día es inevitable buscar herramientas básicas para desarrollar un plan de negocios autosustentable, donde el tema de la industria ha vivido en los últimos años una serie de cambios que han obligado a una reestructura en las economías mundiales, no sólo en el terreno del capital y la mano de obra; ahora se reconoce la creatividad como materia prima.

Ante esto, los interesados se han desarrollado en nuevos escenarios económicos, que gracias a los procesos de globalización, el beneficio de las nuevas tecnologías y los modelos de comunicación, han generado un contexto para el surgimiento de nuevas empresas.

Uno de los estímulos se dio en 2013 con el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), un órgano de la Secretaría de Economía, donde su objetivo principal es coordinar la política nacional de apoyo a emprendedores, para el desarrollo de las micro y pequeña empresas.

De la mano, y desde hace casi tres décadas el Tecnológico de Monterrey ha sido distinguido por fomentar el espíritu emprendedor entre su comunidad estudiantil y docente, fortaleciendo en los últimos años el apoyo para que los emprendedores desarrollen sus ideas de negocio a la realidad a través de la creación de 95 Incubadoras de empresas distribuidas en el país, que apoya desde alumnos, padres de familia, egresados, personal docente y administrativo y público en general.

Otro de los impulsos es a través de la INCUBADORA PROGINNT (Programa para la Gestión y la Innovación de la Tecnología) del ITESO, que su misión es contribuir a la creación de riqueza y abatimiento del desempleo en Jalisco mediante la incubación de empresas de base tecnológica, bajo un esquema de colaboración universidad – industria – organismos gubernamentales de apoyo, así como desarrollar capacidades en las nuevas generaciones para el emprendimiento de nuevos negocios de tecnología.

En esta edición venidera, IM Intermoda ha creado este espacio llamado Panel 12, para ser un foro de estímulo y preparación para los interesados en emprender, crecer y formalizar su negocio de la moda.

Holie B, un caso de éxito

Ha seducido al sol y conquistado la arena; es la empresaria María José Castro, diseñadora y dueña de la marca Holie B, ropa de playa para mujer. Originaria de Zapopan, Jalisco y con 32 años de edad, está en la grandes ligas de la industria del vestido. El 2015 cumplirá 10 años como diseñadora, luego de que en 2006 no quitara el dedo del renglón con su proyecto o como dice ella: “Neceándole
un poco”. Su historia cobró vida al ganar el primer lugar del Premio COPARMEX Jalisco al Emprendedor. “Tuvimos un ingreso, un capital semilla para poder empezar y producir más”, explica la empresaria, egresada de la licenciatura de Diseño de Modas en Único.

La idea de diseñar trajes de baño sucedió antes de entrar a la licenciatura, cuando empezó a surfear. “Comencé a usar muchos trajes de baño y me di cuenta que no había mucha oferta en México y por eso pensé en confeccionármelos.
Desde que entré a estudiar diseño de modas quería hacer ropa de playa y cuando terminé la carrera, había la opción de cursar la licenciatura en administración de negocios, donde teníamos que hacer un plan de negocios. En lugar de hacerlo de un negocio ficticio, convencí a mis compañeros de que lo hiciéramos de Holie B; empecé a vender mientras terminaba la licenciatura; hacer las pruebas del producto, a coser mis primeros trajes de baño; los vendí en la escuela y poco a poco fue creciendo”, comenta Castro.

Para María José, la idea siempre fue clara, no sabía cuánto tiempo le iba a tomar pero siempre lo visualizó como un negocio. “No quise visualizarme como una diseñadora en un taller, siempre lo concebí como una marca, un negocio que fuera el que me diera para vivir, mi trabajo, e incluso crear empleos”.

Hasta la fecha, la marca Holie B tiene ventas a nivel nacional, así como una tienda en línea (www.holieb.com), además Nicaragua, China – donde la marca está registrada- y está en proceso de registro en Estados Unidos para empezar a exportar. “Siempre que pensamos en hacer un negocio la excusa más fácil es ‘no tengo dinero’, o ‘cómo le voy a hacer’, pero cuando te quitas ese obstáculo de tu vista no sabes por dónde empezar y es ahí donde una incubadora ayuda mucho. Si tu idea es buena, claro que vas a encontrar a alguien que te dé el dinero, no lo veas como un obstáculo”, asegura Maho, como le dicen cariñosamente.

La empresaria ha destacado por ofrecer calidad en cada prenda. “Trabajo mucho en el calce, el fit del traje de baño, me gusta mucho que quede bien, que vaya acorde al cuerpo de la mujer mexicana que curiosamente ha funcionado con las francesas y las estadounidenses; hemos trabajado mucho en eso, obviamente la calidad es muy importante, en cuanto a diseño busco algo que sea comercial, pero que tenga un detalle que lo diferencie, desde un moño, una cinta o una combinación de color, algo que lo identifique”.

A pregunta expresa sobre darle un consejo a los interesados en echar a andar sus sueños, lo enuncia sin aspavientos: “No lo piensen tanto, mientras están pensando en si lo hacen o no, hay gente que está muy activa haciéndolo”.

Enero 2018

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